Alguien dijo: "Los cuentos nos ayudan a enfrentarnos al mundo"

Era se una vez...

8-2-2015 a las 21:47:50 10.000 relatos y 10.000 recetas

10.001 relatos en tiocarlosproducciones

10.001 recetas en mundi-recetasdelabelasilvia

Translate

domingo, 8 de diciembre de 2013

La vendedora de empanadas, el quirquincho y el zorro .12

Una vendedora de empanadas pasaba todos los días por un camino llevando una batea con empanadas. La lleva en la cabeza a la batea como llevan las vendedoras de pan y de empanadas.
Entonces, un día pasó y golpeó a un quirquincho, que es un animalito que cruza los caminos, y le dio con el pie. Entonces el quirquincho se hizo el muerto. Y la señora dijo:
-Bueno, este quirquincho me lo voy a comer.
Y lo levantó y lo puso en la batea. Pero este quirquincho se había hecho el muerto, porque viendo tantas empanadas ricas empezó a comer un poco y luego a tirarlas. La señora, como no sentía el movimiento del quirquincho, porque la batea la llevaba en la cabeza, entonces no sabía lo que hacía el quirquincho. Cuando pasó por abajo de un árbol, se agarró de las ramas con las patitas y quedó ahí colgado.
Entonces, la señora llegó a la casa, y se encuentra sin el quirquincho. Pero se da cuenta del daño que le había hecho a las empanadas y de la cantidá de empanadas que le faltaba.
Bueno...
Entonces el quirquincho bajó del árbol y se fue a comer las empanadas. En eso llega su compadre, el zorro. Y le dice:
-¿Qué haces?
Y le dice que estaba comiendo una hermosa comida, pero que gracias a su ingenio de haberse hecho el muerto. Entonces  el zorro piensa hacer lo mismo, porque esta señora era vendedora de empanadas y pasaba todos los días con su batea con empanadas.
Al otro día pasa la señora con su mercancía y el zorro, al verla, también se hace el muerto. Pero la señora, como no le tenía mucha simpatía al zorro, tomó un palo y le dio una buena paliza. Entonces el pobre zorro no pudo comer las empanadas de la vendedora.

Elba Noemí Reinoso de Díaz, 41 años. Finca El Rincón. Tinogasta. Catamarca, 1970.

La narradora, maestra de escuela, dice que aprendió este cuento de niña. Lo oyó narrar muchas veces a los peones de la finca de su padre, donde ella nació y creció.

Cuento 12. Fuente: Berta Elena Vidal de Battini

0.015.1 anonimo (argentina) - 030 

No hay comentarios:

Publicar un comentario