Alguien dijo: "Los cuentos nos ayudan a enfrentarnos al mundo"

Era se una vez...

8-2-2015 a las 21:47:50 10.000 relatos y 10.000 recetas

10.001 relatos en tiocarlosproducciones

10.001 recetas en mundi-recetasdelabelasilvia

Translate

martes, 3 de diciembre de 2013

El zorro comisario .79

Dice que era del tiempo que los animales hablaban. Don Juan Zorro andaba con mucho hambre y iba pasando por un camino. De lejo vio una cosa que brillaba y se puso contento creyendo que era algo para comer. Jue y vio, y era un sable viejo, herrumbrado , que lo habían tirado por inservible. Después de mucho pensar qué podía hacer con eso, dice:
-Ésta es la mía. Ahora me voy hacer autoridá. Esto me viene bien para hacerme comisario. Ya me van a respetar todos, quieran o no quieran.
Si arrimó a una carreta vieja qui habían dejado a la orilla del camino, sacó unos tientos y se ató el sable. Y quedó muy contento de parecer comisario en serio. Y entonce el zorro marchó muy derecho, con el sable al hombro y empezó a atajar a todos los animales que encontraba y darles órdenes. Todos los animales chicos si asustaban y obedecían. Claro, áhi no más se los comía. Pero, áhi pasó un perro viejo y achacoso. Entonce el zorro hizo de tripas corazón, y l'hizo frente, y con voz juerte le gritó:
-¡Epe, amigo! ¡Respete la autoridá, respete la justicia!
El perro no l'hizo juicio, lo miró de lado y siguió su camino. Claro qui al perro le daba risa de verlo al zorro difrazado con ese machete, muy tieso, haciéndose el importante.
El zorro que ya creyó que el perro le tenía miedo por el sable, se quiso hacer el valiente, y con todas las fuerzas de sus pulmones le gritó:
-¡Epe, amigo! ¿'Tá ciego que no ve que acá 'tá la justicia? ¡Aprenda a respetar, amigo! ¡Paresé y atienda!
El perro se paró, lo miró al zorro de pie a cabeza y lo atropelló para escarmentarlo.
Cuando vio el zorro que el perro lo atropellaba en serio, se olvidó del sable, lo botó y comenzó a correr. Volaba el zorro entre los cardos y las piedras, y el perro lo seguía di atrás. En lo que iba corriendo descubrió una cueva y áhi se zampó. Por suerte la cueva era como para su cuerpo, pero el perro no podía entrar. Por milagro se salvó el zorro que si hacía comisario, autoridá. El perro se quedó en la puerta de la cueva esperando que saliera.
Cuando pasó un rato, el zorro se tranquilizó y empezó a pensar cómo si había salvado del perro. Entonce empezó a decir:
-¡Ah, mis patitas y mis manitos, cómo corrían! ¡Qué lindas son!
En eso se mira la cola y ve que 'ta sucia y hedionda. Claro, con el susto al zorro li había ocurrido una desgracia, si había hecho todo encima. Y entonce, avergonzado, dice:
-¡Y vos, cola sucia, eras la que me estorbabas cuando corría! Y pa pior, ¡miró lo qui mi has hecho! ¡Tomala, perro, tomala!
Jue retrocedendo, y sin darse cuenta la sacó ajuera, y áhi la vio el perro. El perro lu agarró de la cola al zorro, lo sacó y lo mató.
Y áhi se acabó el zorro comisario por hacerse el vivo.

Vicente Ranero, 66 años. Retamal. Rivadavia. La Rioja, 1950.

Lugareño rústico. Buen narrador.

Cuento 79. Fuente: Berta Elena Vidal de Battini

0.015.1 anonimo (argentina) - 030 

No hay comentarios:

Publicar un comentario